Cuando de emprender se trata, cualquier ayuda es poca. Los años de crisis han dejado (y continúan haciéndolo) un panorama económico donde muchos españoles han quedado al margen de la financiación. Se pueden esgrimir razones como el endurecimiento de los requisitos bancarios para acceder al crédito o el endeudamiento de empresas y particulares, pero en definitiva la realidad es queencontrar una fuente de financiación se ha convertido en la búsqueda del santo grial: mucha fe y pocos recursos.

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A pesar de ello, el espíritu emprendedor ha encontrado en España la manera de hacerse oír. En 2014 se registraron 94.804 empresas, lo cual significa un incremento de un 1% en una tendencia positiva que arrancó hace cinco años cuando la crisis agudizó la visión empresarial de muchos emprendedores que vieron en la innovación y el autoempleo la manera medrar financieramente hablando.

Las vías de financiación para pymes siguen centrándose en las líneas ICO estatales y en los planes autonómicos de fomento del emprendimiento que podemos revisar en páginas comocreatuempresa.org. Buscar la mejor opción, valorando las contrapartidas y ajustarse a los requisitos son las claves para disponer de estos préstamos.

En el caso de los préstamos ICO estatales, cabe destacar aquellos que ayudan al fomento emprendedor de colectivos como el de las mujeres. Se trata del Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres (PAEM), que ven con estos estímulos un incentivo en la búsqueda de la igualdad de oportunidades. Su importe es hasta los 25.000 euros con una financiación máxima del 95& del coste total del proyecto. Otras ayudas se enfocan a la mejora de estructuras e instalaciones tanto de empresas en funcionamiento como para nuevas pymes y startups.

Las ayudas autonómicas son mucho más específicas y ahondan en las particularidades de cada zona para ayudar al emprendimiento. En cada caso, recomendamos un estudio de la oferta de ayudas y subvenciones, que mediante préstamos con beneficiosas condiciones, las administraciones autonómicas y locales ponen a disposición de los emprendedores.

Pero en ninguno de estos casos hablamos de financiación rápida, ya que la tramitación puede eternizarse debido a los requisitos exigidos y a los altos importes del préstamo.

La financiación rápida para Pymes

Lanzarse al mundo de las startups es una aventura de riesgo, y por ello es probable que algún mes se haga difícil afrontar los pagos de algunas facturas y tapar los agujeros más básicos. Para estos casos, se crearon los minicréditos para pymes, que tal y como nos cuentan en este artículo de la financiera de minicréditos Cashper, pueden ser empleados para cubrir estas pequeñas necesidades de liquidez.

La principal ventaja que suponen estos préstamos a corto plazo es la inmediatez de la transacción y la posibilidad de disponer el dinero en un solo día. Su cuantía está pensada para pequeños pagos (hasta 600 €) que permitirán a la startup hacer frente a pagos como facturas, nóminas o material, siempre como aporte extraordinario. Estos minipréstamos entran dentro de la categoría de préstamos personales, por lo que son los administradores los que pueden solicitarlos aunque los empleen en sus negocios.

Sus elevados honorarios convierten a este producto crediticio en una posibilidad de financiación que tomar con las debidas precauciones, pero es, sin lugar a dudas, la mejor opción para obtener dinero rápido. Otra ventaja es que, una vez abierta la línea de crédito, se podrán solicitar tantos préstamos como se necesiten, siempre que se haya abonado al anterior. De esta manera, se convierte en unafuente de ingresos recurrente a la que acudir, sin trámites extraordinarios y de manera telemática.

La necesidad que cubren este tipo de portales online es la de aportar liquidez puntual al emprendedor que lo necesita de manera urgente. De esta manera, contribuyen a ayudar en especial a autónomos, pymes y startups, pues son los colectivos que más riesgo económico tienen y ahora, pueden hacer frente a una factura o asumir un gasto inesperado. Como ya hemos comentado, la apuesta de estos especiales créditos es su velocidad de tramitación y éste es su principal valor. Como contrapartida, sus elevados honorarios y el corto periodo de amortización, que puede llevar al solicitante al impago si no ha sido previsor con respecto al plazo del reintegro del minipréstamo.